Isabel Gavela recomienda “La Sinagoga del agua”, de Pablo de Aguilar

26 octubre, 2019
Isabel Gavela recomienda “La Sinagoga del agua”, de Pablo de Aguilar
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Se trata de una historia con dos hilos conductores en la que realidad y ficción se dan la mano

Una semana más, Isabel Gavela, de Librería Praxis, nos trae la novela recomendada para esta semana. Además, ha informado de los movimientos que ha sufrido la lista de los más vendidos en la tienda:

  1. La cara norte del corazón, de Dolores Redondo
  2. Las hijas de la tierra, de Alaitz Leceaga
  3. Sidi, de Arturo Pérez-Reverte
  4. El latido de la tierra, de Luz Gabas
  5. Loba negra, de Juan Gómez Jurado

“La Sinagoga del agua”, de Pablo de Aguilar

La historia recomendada esta semana por Isabel Gavela se basaba en un hallazgo sucedido hace relativamente poco tiempo en Úbeda, la sinagoga del agua . Esta novela son básicamente dos historias entrelazadas.

En la actualidad, Dante y Mara van a los Cerros a trabajar en unas excavaciones y acaban descubriendo cómo fue la vida de varias personas del lugar algunos siglos atrás. Por lo tanto, además de esta historia que se desarrolla en la actualidad, que es secundaria, tenemos una que se desarrolla en los siglos XIV y XV, donde descubriremos cómo era la vida de la época y los enfrentamientos entre católicos y judíos, que tendrán un papel bastante importante en el libro. 

Dante acaba de terminar sus estudios de historia y si no encuentra un trabajo tendrá que volver a casa a hacerse cargo de la granja familiar, un futuro del que siempre ha estado huyendo. Por eso cuando se presenta la ocasión de trabajar en el hallazgo de unos restos que parecen del siglo XIV con los que se ha dado no se lo piensa dos veces, aunque sea solo a cambio de casa y comida.

Lo que no se imaginan, ni él ni el constructor de los apartamentos, es que se hallan ante algo más que unos restos sin importancia. Lo que allí encuentran es una sinagoga, La sinagoga del agua, que funciona como un lugar de purificación y bautismo para la colonia judía de esa población.


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Allí se van a encontrar con Elena, el punto divertido de la novela, el personaje tierno que a todos comprende y a todos ayuda y al promotor bueno, Ermelindo, que prefiere salvar la Sinagoga y perder dinero. También está el malo, Ladislao, que por supuesto es todo lo contrario, y tiene su punto de aprovechado…

Y este no es más que el principio de una historia en la que realidad y ficción se dan la mano. Una historia con dos hilos temporales separados por 5 siglos con un elemento común, la sinagoga, en torno a la cual se desarrollan las dos tramas.

Y en la parte histórica…Francisco, un albañil de Los Cerros, acaba de perder a su hijo recién nacido. Antes de poder tomarlo de los brazos de su madre para enterrarlo, un grupo de cristianos exaltados que culpan a los judíos de haber emponzoñado los pozos llaman a su puerta armados con aperos de labranza para animarlo a seguirlos.

Francisco, en mitad de la masacre dentro de la Sinagoga, encuentra escondido a Abraham con su hermano, que aun es un  bebé,  en brazos. En ese momento, cree ver el remedio a toda su pena,  y a los reproches de su mujer. A pesar de la oposición del hermano mayor, que había prometido cuidar de él a su madre, Francisco lo arranca de sus brazos y se lo lleva para sustituir al hijo muerto.

Desde ese momento, la vida de Abraham se centra en cumplir la promesa que le hizo a su madre antes de morir y regresar a David al sitio que le pertenece para  devolverlo a su verdadera fe.

Pasado el tiempo, David,  que ahora también se llama Francisco, como su padre,  tendrá un hijo que llegará a calificador de la inquisición; pero al descubrir que su sangre cristiana no es tan pura como siempre le habían dicho, se labrará fama de implacable a pesar de todo lo que tiene que ocultar,  y esto le hará perder incluso lo que más quiere. Al final la  sinagoga pasará a manos de la Inquisición.

Si desea escuchar la entrevista completa a Isabel Gavela, de Librería Praxis, pinche en el siguiente enlace:

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