Opinión. Vivir para la piragua

6 septiembre, 2018
Opinión. Vivir para la piragua


Dedicar tu tiempo a una pasión y hacerlo todos los días de tu vida es muy gratificante pero muy complicado. Y aún lo es más, cuando consigues que esa dedicación, traiga recompensas. Es increíble pero en Valdeorras hay muchos ejemplos de deportistas que han dedicado su vida a un deporte, su pasión, y han conseguido y consiguen recompensas. Lo vemos cada día. Casi nos hemos acostumbrado a ello, y permítanme que les recuerde, que es algo excepcional.

Ahí tenemos a Jesús Rodríguez. Señores son proezas lo que está consiguiendo este palista del Fluvial Barco, es impresionante su palmarés, los trofeos en su casa ya no caben… Estamos hablando de que la bajada del Descenso del Sil de este año será la número 25 para él, acaba de ganar el mundial de maratón, se ha cruzado medio mundo con su piragua y los galardones no cesan. Y lo más complicado, haberlo hecho durante tantos años, ininterrumpidamente.

Porque recordemos que Jesús no se dedica a esto profesionalmente, ni tampoco Kissy lo hace, esa palista incansable que ahora triunfa en Fluvial Avión junto a su compañera Mónica, las chicas de oro las llaman. ¿Se han parado a pensar qué conseguirían estos deportistas si hubieran podido dedicar sus vidas a esta pasión, exclusivamente? Llevan toda una vida arañando horas a su trabajo, al tiempo con su familia, por esta pasión de la que les hablo. Unas familias volcadas con la piragua, dicho sea de paso, ¿cuántas veces hemos visto a Brais y a Mauro junto a su padre en el podio? Pues prepárense porque Brais ya apunta maneras… Tiene genes suficientes, de un progenitor y de otro, para convertirse en leyenda.

Ayer, daba gusto verlos a todos juntos. Allí estaba, la gran familia del piragüismo, descubriendo el cartel de la 52 edición del Descenso del Sil. Y todos creíamos que este año, Jesús sería su protagonista, como tantos otros. Pero no. Entre aplausos, Fernando García Viso, el que fuera tantos años presidente del Club Fluvial O Barco, que ha pasado 35 años de su vida subido a una piragua, recibía emocionado la ovación de sus compañeros y amigos a la vez que descubría su imagen en el cartel.

Por primera vez en tantos años y debido a problemas de salud, no competirá Fernando en esta edición de la prueba reina del Sil, pero sí se subirá a una piragua para recorrer su distancia, porque para él, el piragüismo es el Descenso. Así lo aprendió de pequeño, gracias al consejo de su madre, y así ha formado y forma parte de su vida.

Fernando, enhorabuena, el piragüismo y Valdeorras te debemos mucho.

Raquel Cruz


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