Outarelo rindió culto a San Francisco Blanco

2 febrero, 2019 ACTUALIDAD , O BARCO
Outarelo rindió culto a San Francisco Blanco
Outarelo rindió culto a San Francisco Blanco
Outarelo rindió culto a San Francisco Blanco
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Outarelo rindió culto a San Francisco Blanco
Outarelo rindió culto a San Francisco Blanco

La parroquia de la villa barquense honró a su patrón en una mañana fría y por momentos lluviosa.

La mañana del primer sábado del mes de febrero se despertaba muy fría, eso sí, con la nieve a bastante distancia de Outarelo.

Aún así, los fieles a San Francisco Blanco no faltaron a la cita pese a que el mercurio apenas superaba los 5 grados centígrados, este año la lluvia apenas hizo acto de presencia a la hora de salida del santo en procesión, por lo que tras 1 año sin procesión, este año si hubo recorrido por las calles de la parroquia.

El puesto de rosquillas no faltó en la romería de este año

Y allí estaban, los vecinos, gaiteiros, visitantes de otras partes de la comarca y del resto de Galicia, esperando la oportunidad de verle y besar su calavera, para remediar los males de cabeza. O para pasar por debajo de sus arcas hasta tres veces, como manda una tradición más cercana en el tiempo, si quieres pedir un favor al santo.

La calavera de San Francisco Blanco pudo salir este año en procesión

La celebración de la romería del San Francisco Blanco, que se remonta a finales del siglo XVI, conmemora el aniversario del martirio, sufrido en las lejanas tierras niponas un 5 de febrero de 1596. La iglesia de Outarelo, mandada construir por el valdeorrés más ilustre D. Andrés de Prada y Gómez de Santalla, y levantada de nuevo en 1920 por el entonces regidor barquense D. Alfonso Flórez de Losada y Suárez de Deza, volvía a llenarse de gente un año más antes y después de la procesión. Aquellos que veneran a un santo que, a pesar de haber nacido en A Gudiña, los valdeorreses consideran paisano.


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Hace no tantos años, los campos cercanos a la capilla donde se venera al santo, se poblaban de familias enteras que se reunían para comer. Hoy en día, tras la misa mayor, los asistentes degustan pulpo á feira acompañado de vino de la tierra y de los ya mencionados gaiteiros que amenizan la jornada. Y si llueve, se refugian en una pequeña bodega, levantada entre los vecinos, con materiales cedidos, donados, encontrados, que resguardan del frío a los fieles que continúan la tradición año tras año.

La Policía Local volvió a organizar un dispositivo de entrada y salida a Outarelo para evitar problemas de tráfico

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