Isabel Gavela recomienda la novela “La hija olvidada”

9 agosto, 2019 ACTUALIDAD , AUDIO
Isabel Gavela recomienda la novela “La hija olvidada”

La trama gira alrededor de una familia alemana judía de clase media alta

Una semana más, Isabel Gavela nos trae top cinco de los libros más vendidos en Librería Praxis:

  1. La huella del mal, de Manuel Rios
  2. El Eco de la piel, de Elia Barceló
  3. El último barco, de Domingo Villar
  4. Ollos de auga-, también de Domingo Villar.
  5. La sospecha de Sofia- Paloma Sanchez Garnica

“La hija olvidada”, de Lucas Correa

Basada en hechos reales, La hija olvidada es la crónica de una de las atrocidades más terribles cometida por los nazis en la Francia ocupada; una conmovedora saga familiar sobre el amor, la supervivencia y la esperanza.


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La trama gira alrededor de una familia alemana judía de clase media alta. Él es un cardiólogo de renombre y ella es la dueña de una librería importante. En 1939, se enfrentan a los nazis como tantos otros, ignorándolos por un tiempo hasta que la realidad se ensaña con ellos y no tienen más remedio que huir.

El padre es el primero en sacrificarse por su familia, pero no el único ni el último. Aquí todos pierden, pero en esta novela triunfa el amor a través de la historia de la madre que huye de los horrores de la Alemania nazi con lo único que le queda:  sus dos hijas y su libro más preciado.

Una de las niñas es embarcada en el “St. Louis” al cuidado de una familia judía y es una de las pasajeras a las que se le permite bajar a tierra en Cuba, mientras la madre y la otra hija consiguen llegar a  Oradour sur Glane, un pequeño pueblo francés cercano a Limoges que en 1944 fue escenario de una brutal matanza de civiles por parte de las SS  con las que colaboraban  las milicias francesas.

Este episodio poco conocido de la II Guerra Mundial que “casi borró de la faz de la Tierra” a Oradour sur Glane es recuperado por Correa, a quien le interesan los sucesos históricos en los que la responsabilidad es compartida, como sucede en este caso en el que no solo los nazis son los verdugos.

La segunda parte de la historia nos ubica en Nueva York, 2015. A los ochenta años, Elise Duval recibe la llamada de una mujer que la devuelve a un tiempo y un lugar que había abandonado en el olvido. Elise, una francesa católica que llegó a Nueva York al finalizar la Segunda Guerra Mundial, descubre así que las cartas en alemán que una desconocida trae  de Cuba fueron escritas por su madre durante la guerra. De repente, siete décadas de secretos salen a la luz.

A través de ellas, volverá a 1939 y a los años que siguieron, reencontrándose con todo lo que su familia vivió por culpa de un período tan terrible, pero también volverá a recordar toda la humanidad y bondad que se mantenía en las sombras en unos tiempos tan oscuros  tristes y sangrientos.  

Así que,  además de encontrarnos en este libro con trágicos sucesos reales, como las matanzas llevadas a cabo en 1944, y que conocemos en el propio libro, además de otros aspectos históricos, en el libro conocemos a una mujer, Elise,  que ha guardado en un rincón de su corazón todo lo que tuvo que vivir para poder seguir viviendo. Por ese motivo, aunque las cartas al principio serán un terremoto en su vida, no tardará en darse cuenta de que quizás es la oportunidad perfecta para reencontrarse con su familia a través de las vivencias de su madre e incluso con ella misma. 

Las dos  historias están enlazadas por un episodio histórico de 1939.

El viaje del “St. Louis”, un barco con más de 900 judíos huidos del nazismo a los que no se permitió bajar en ningún puerto, por lo que debió regresar a Europa y al peligro nazi, que ejerce sobre Correa una gran fascinación debido a su abuela materna, una gallega emigrada a Cuba a la que estuvo muy unido.


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La abuela estaba embarazada de la madre de Correa cuando el “St. Louis” llegó a La Habana y siguió con mucho interés y preocupación lo que sucedió con ese barco, que permaneció fondeado en la rada habanera desde el 27 de mayo al 2 de junio de 1939.

Las autoridades cubanas solo permitieron tocar tierra a 28 de los 937 pasajeros, algo que la abuela de Correa lamentó hasta el punto de que le decía que Cuba iba a pagar con 100 años de desgracia lo que “había hecho a los judíos”.

Viendo lo sucedido en su isla natal, de la que se trasladó a Estados Unidos en 1991, Correa piensa ahora, según dice a Efe, que las ideas de su abuela no eran tan “locas”.

Y esto nos lleva a preguntarnos ¿hasta dónde es capaz de llegar una madre para salvar a sus hijas? ¿Cuánto puede  soportar una madre por el l amor a una hija o un hijo? ¿Y la memoria? ¿Qué hacemos con los recuerdos? ¿Es posible dejar atrás el pasado y reinventarse? ¿Qué son, después de todo, un apellido, una religión, un idioma? ¿Somos quiénes somos, si negamos todo lo que fuimos, todo lo que una vez tuvimos?

Lo que los padres hacen por sus hijas y por qué el título se refiere a una hija olvidada es parte del misterio que los lectores tendrán que descubrir leyendo la historia. 

Si desea escuchar la entrevista completa a Isabel Gavela, de Libería Praxis, pulse el siguiente enlace:

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