Fulión, mázcaras «y mucha troula» en el Entroido de Manzaneda

11 febrero, 2020 ACTUALIDAD , ENTROIDO 2020 , MANZANEDA
Fulión, mázcaras «y mucha troula» en el Entroido de Manzaneda

El martes de carnaval es el día grande de este Entroido donde las mázcaras y los fulións son protagonistas

Es uno de los más antiguos de Galicia. En Manzaneda el Entroido viven estas fechas con fervor. Su festa está declarada como interés turístico de la comunidad y sus mázcaras no dejan a nadie indiferente. Quien se encuentra un fulión, se enamora de ellos. Las agrupaciones están formadas por pequeños, jóvenes y mayores. Lo más importante allí es divertirse y disfrutar de un mes cargado de salidas y, sobre todo, de “troula”. Aunque eso sí, su día grande se reserva para el martes de Carnaval, este año, el 25 de febrero. Dani Martínez, “Tariro”, mázcara en el fulión de “Mourela para acá” nos cuenta los detalles de esta tradición.


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¿Cuál es la diferencia entre fulión y fuliada?

El fulión se puede ver cualquier noche que pase por una aldea de Manzaneda. Se pide permiso para entrar, se hace ronda por las casas y sus dueños sacan pinchos y bebidas. No está programado.



En la fuliada, se concentran todas las mázcaras del Entroido. Aquí, además de la pedida de permiso y la ronda, también se hace teatro en verso. En este se cuentan historias que han acontecido durante el año y que son graciosas.

¿Qué caracteriza a un fulión? Porque para vosotros, no es folión.

La diferencia de nuestro fulión con respecto a Vilariño o Viana, además del toque, son las mázcaras. Las nuestras bailan al ritmo girando sobre su propio eje.

¿Quién lo conforma?

Lo forman gentes de todas las edades, desde los niños pequeños hasta el más mayor del pueblo que tiene ánimo para salir a dar una ronda. Es la única fiesta que abarca tanto rango de edad.

Además, una de las peculiaridades, es que no se sabe cuándo podéis aparecer.

Tenemos más o menos fijados los días grandes, pero tiramos un mes de ronda por las aldeas. El fulión es algo espontáneo. Podemos llegar esa tarde y decidir dónde se va a hacer. Quitando los días clave, no sabe cuando y donde vas a tocar.

Hablamos sobre los “instrumentos” que utilizáis para tocar y las mázcaras. ¿Cómo se realizan?

Hoy todo tipo, desde la cornas —era lo que usaban los pastores para llamar al ganado—, aixadas, gadañas y los bombos. Las mázcaras llevan un cinturón chocallas, que antiguamente se le quitaban a las ovejas.



La mázcara destaca por su colorido. Predomina el blanco y las cintas de colores. Llevan un pucho en la cabeza, que es muy bonito y vistoso. Después, en las piernas, se lleva un “legue” y un pantalón de tres puntillas blanco. En la parte superior, una camisa blanca y una toquilla floreada. Además, algunas llevan careta o antifaz.

Nos hablabas del baile… cuéntanos cómo es.

El presidente de la Sociedade Antropolóxica Galega, Rafael Quintía, aseguró que esta es la única mázcara de Europa que vaila alrededor de su eje. Va marcando con el cinturón de chocallas el mismo ritmo mientras gira a un lado y al otro.



¿Cuanta gente forma parte del fulión “Mourela para acá”? ¿Cómo vivís estos días?

Eso depende del día. El primero pueden juntarse 40 personas tocando y 12 bailando, e igual el último, se puede doblar el número. Nosotros vivimos estas fechas con muchas ganas y energía. Es la mejor fiesta del año. Estamos un mes de “troula”, que se concentra sobre todo en estos últimos 15 días.

Hace dos años, por el tiempo, no se pudo hacer el desfile y el año pareció que iba a llover. Supongo que estaréis pendientes del cielo.

Llevamos un par de años que el tiempo parece que nos quiere estropear la fiesta. A ver si tenemos surte y el martes nos respeta el tiempo y podemos hacer la ronda, porque no es lo mismo hacerlo en el pabellón.



Una de las peculiaridades son esas paradas de las que nos hablabas. Allí los vecinos sacan alimentos y bebidas.

En una casa te sacan salado, en otro dulce… Cada persona pone lo mejor que tiene en ese momento y para nosotros es la gasolina para seguir la ronda.

Quizás lo más llamativo es ver a los pequeños tocando el ritmo, es lo que más llama la atención. ¿Se nace ya con el fulión en las venas?

Claro que sí, para nosotros es un orgullo ver el interés que muestra y hay que dejarlos bailar, a pesar de que hay pocos. Si no hay pequeños esto se pierde.


La parada en A Porta da Vila es uno de los momentos álgidos del desfile

¿Con ganas de disfrutar estos días o es un sentimiento agridulce? Se pasa muy rápido.

La verdad es que llega el último día y piensas en descansar, pero por otro te da pena. Pero es el tiempo que es, y cuando pasa, hay que esperar a que llegue el año siguiente.

Si desea escuchar la entrevista completa sobre el Entroido de Manzaneda, pinche en el siguiente enlace:

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