A Veiga; un destino de cuento

19 julio, 2020
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
A Veiga; un destino de cuento
Publicidad

¿Tú que eres más de playa o montaña? Hay un lugar en el que no es necesario elegir, simplemente puedes disfrutar de todas las bondades de la naturaleza y de historias de cuento. Ese lugar es A Veiga

Resulta difícil resumir todo lo que la localidad valdeorresa, la más grande en territorio, esconde en su interior. A Veiga es un cuento hecho realidad: picos de montaña en los que podría vivir el hombre de las nieves o una bella dama escondida en un lago glaciar, bosques donde buscar la casa de la abuelita de Caperucita o la del lobo y un cielo precioso desde el que divisar la segunda estrella a la derecha del país de Nunca Jamás.

Puente sobre el río Xares que da acceso a A Veiga, al fondo iglesia de Baños

La tierra fértil de A Veiga recoge la historia de sus gentes, de sus tradiciones y de sus casas que forman aldeas en las que ubicar cualquier cuento. Precisamente la mejor manera de conocer el lugar es a través de sus gentes, como las que regentan las hospederías y casas rurales del municipio: amantes de su pueblo que no se cansan de narrar la historia y leyenda del mismo. Para ello, lo mejor, es llegar caminando desde Vilanova de A Veiga a Pico Maluro, y allí, mientras se disfruta de una sobrecogedora vista del municipio para conocer cómo se formó esta tierra milenaria y de origen glaciar. Además, también puedes conocer las raíces de otros lugares cercanos que se visualizan desde este sobrecogedor punto: Manzaneda, Valdeorras, O Caurel son solo algunas de las impresionantes vistas que quedarán para siempre en tu retina. Y no te preocupes si este pico se te queda un poco “bajito” ya que es el cuarto más alto de Galicia pero los tres primeros están también en A Veiga: Peña Negra, Pña Surbia y Peña Trevinca.

Precisamente, es tal la importancia de éste último que ocupa dos provincias: Ourense y Zamora. Es el origen del geodestino y uno de los mejores lugares para comprender lo pequeño que es el ser humano ante la magnanimidad de la naturaleza. Las rutas para conocerlo son espectaculares como también lo son los senderos que nos llevan a las lagunas glaciares. Caminos de fábula que nos podemos encontrar si salimos desde Ponte, para conocer las lagunas de Ocelo y A Serpe; más antiguas que la propia humanidad, el mayor conjunto lagunar glaciar que nos hablan de períodos geológicos de gran interés. El mejor consejo es sentarte a contemplar A Serpe y quizá la princesa medio dragón medio serpiente que cuenta la leyenda se te aparezca y, aunque no sea la noche de San Juan, puedas verla en su forma de mujer.

Peña Trevinca

No es la única leyenda que embriaga los sentidos en A Veiga; y es que hay que tener cuidado con “A Moura” si se visita la cascada de la Cántara da Moura, una mujer que vivía en este paraje de singular belleza y salía al exterior de la cueva para peinar su cabello con un peine de oro mientras esperaba llegada de las jóvenes. Al pasar estas, la Moura dejaba caer su peine. Si la joven se paraba a recogerlo, era recompensada con oro. Si no se detenía, la joven era convertida en una piedra más de la zona. Una leyenda que intenta dar significado a la belleza del paraje donde el río Corzos ha erosionado las rocas.

Cantara da Moura

Pero continúa tu caminar por los cuentos de A Veiga, por los caminos de su historia que nos llevan al embalse de Prada. Aquí la narración se convierte en un barco puesto que lo puedes visitar en catamarán y conocer su historia que se hunde como los viejos tesoros piratas. Bajo sus aguas se encuentra el pueblo de Alberguería anegado en 1958 para construir este lugar que hoy es uno de los puntos de atracción de la zona: zonas de esparcimiento, merenderos, playas fluviales…y una isla.

Puesta de Sol en la playa fluvial de O Coiñedo en el embalse de Prada

Las playas fluviales Dos Franceses y Coiñedo son un buen destino para disfrutar de familia o amigos. Con posibilidad de alquilar de embarcaciones de recreo, individuales o grupales como hidropedales, en algunos de los cuales se ha incorporado un tobogán para ampliar el disfrute.

Playa de los Franceses

Y el día llega a su fin, pero antes tenemos que acercarnos a las lagunas de Tablilla y relajarnos para disfrutar de un cielo estrellado donde conocer las historias de Orión o de la Vía Láctea. Y es que el cielo de A Veiga es un destino starlight, es decir, un lugar desde el que admirar las estrellas buscando cuál es la que nos guía.

A veiga Starlight

Es hora de descansar, de dejarse llevar por las estrellas y las historias de este lugar antiguo que no quiere hundirse sino seguir luchando poniendo en valor sus raíces: productos artesanales manufacturados, cosecha de la tierra, y elementos tradicionales que siguen dando labor a los protagonistas de sus cuentos.

Publicidad

También te puede interesar